• Julia

Edición de contenido en tiempos del coronavirus



Pues, la verdad, la edición de contenido en tiempos del coronavirus es la misma que en cualquier otro tiempo histórico. Traigamos sino a Gabrielito, para preguntarle cómo le fue a su manuscrito en los días del cólera.


Lo que quiero decir con esto último es que si la edición del contenido de una obra está bien hechecita, siempre será igual de dura e inescrupulosa, no importa la crisis mundial del momento. ¿Y cómo es que una edición está bien hecha? Pues hoy vengo a hablar precisamente de esto.


La edición de contenido de un manuscrito, o editing, como también la llaman, no puede compararse con las correcciones posteriores que se le hacen al texto. Esta ocurre antes de la corrección de estilo y la ortotipográfica (de las que hablaré luego), y es una masacre monumental que la obra tiene que superar. Con café en mano y mucho Ibuprofeno, como lo hace Antonia. Esta primera intervención tiene unas características particulares y la primera que quiero resaltar es esta:


Solo puede hacerla un profesional.


Y cuando digo "un profesional", me refiero a un editor o corrector con experiencia, que no sea el autor de la obra. ¿Que por qué no, si el autor podría ser muy capaz de hacerlo? Pues, porque "zapatero, a tus zapatos". Si el autor escogió ser el autor, le toca quedarse solo con ese rol. No, no insistas... Eres "el padre" de tu obra, así que no serás capaz de juzgarla tajantemente, como Dios manda.


Un editor cualificado hará que la edición de contenido cumpla con sus buenísimas cualidades de "dura e inescrupulosa" y se enfocará en realizar lo siguiente:


  • detectará cualquier inconsistencia narrativa

  • revisará y mejorará la estructura de la obra y recomendará mejoras

  • corroborará que el texto suene genuino a la lengua en la que se escribe y a la caracterización de los personajes (por ejemplo, que el personaje japonés no suene a puertorriqueño, injustificadamente)

  • puede establecer criterios ortográficos, léxicos y tipográficos, según lo acuerde con el autor (esto es, por ejemplo, que establecerá que "solo" se tildará, que el sigo de "%" irá separado del número y que los extranjerismos no se pondrán en cursiva, para que se puedan leer mejor)

  • echará un vistazo a la gramática y a la ortografía


Como ves, son asuntos de orden mayor, que van más allá de mejorar la gramática y poner o quitar una tilde. Estas tareas requieren conocimiento y experiencia, no solo en la lengua, sino en la construcción narrativa de una obra. Los ojos de un autor no son lo suficientemente objetivos para criticar y mejorar su propia creación, aun cuando la conozca mejor que nadie. Hay expertos para todo, y nosotras Las Marías respetamos mucho los roles. Yo, por ejemplo, soy buena con la asesoría, la gramática y la ortografía, pero es Antonia, nuestra editora, la experta con la masacre de la edición de contenido.

Si te animas a poner tu manuscrito en sus manos, llámame al Estudio Editorial. 😃

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